miércoles, 13 de marzo de 2013

¡El cambalache español!



Ayer, tras más de un año de silencio, mientras pensaba sobre que escribir o más bien por dónde empezar, escuché "Cambalache" de Carlos Gardel y caí en la cuenta de que en efecto, los españoles vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos.

Pareciera que Cambalache se hubiera escrito hace tres días y expresamente para nosotros, los españoles, pues refleja con dolorosa perfección el envilecimiento de una sociedad donde las cualidades del esfuerzo, el conocimiento y la razón, han desaparecido o por lo menos, están en grave peligro de extinción. 

Buscar paralelismos parece inevitable y no me resisto a poner nombres propios a la letra de este famoso tango:

Que siempre ha habido chorros (Bárcenas)maquiavelos (Rubalcaba) y estafaos (¡Ay, pobres contribuyentes!). 
Contentos (cada día menos) y amargaos (en aumento). Valores y doblez (por un tubo). Pero que el siglo veinte (y uno) es un despliegue de maldad insolente (representada muy  bien por Otegui, de Juana Chaos o el caso del Faisán), ya no hay quien lo niegue (salvo claro está, por Eguiguren y CIA). 
Vivimos revolcados en un merengue y en un mismo lodo todos manoseados. 

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho (Albert Rivera) que traidor (Artur Más), ignorante (Leire Pajín), sabio (Juan Luís Arsuaga) o chorro (Correa), generoso (Amancio Ortega) o estafador (Ruíz Mateos). ¡Todo es igual, nada es mejor. Lo mismo un burro (Pepiño)que un gran profesor (Gregorio Marañón). No hay aplazados, ni escalafón. Los inmorales (incontables en España) nos han igualao. Si uno vive en la impostura (J.M. Gordillo) y otro roba en su ambición (M. Conde), da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón. 

¡Qué falta de respeto, que atropello a la razón! (Encended la televisión).
¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón (Urdangarín, un Señor ladrón)!
Mezclado con Stravisky (Isaac Albéniz), Va Don Bosco (San Francisco Javier) y "La Mignon" (Corina, la entrañable amiga del rey), Don Chicho (Laureano Oubiña) y Napoleón (Pizarro), Carnera (R. Nadal) y San Martín (José Blas Molina)
Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclado la vida. 
Y herida por un sable sin remaches ves llorar la Biblia (Constitución) contra un calefón (es posible que si la factura del gas sigue subiendo recuperemos su uso...al tiempo). 

Siglo veinte (y uno) cambalache problemático y febril, el que no llora no mama (Juan Carlos I) y el que no afana es un gil (¡Ay, pobres contribuyentes!)
Dale que va, dale nomas, que allá en el horno nos vamos a encontrar. 
No pienses mas, siéntate a un lado, que a quien le importa si naciste honrado (sexo con futbolista =30.000 €; doctor e investigador del CESID=1.000 €). 
Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de los otros (Fondo de reptiles Andaluz), que el que mata (El Cuco), que el que cura (Ramón y Cajal) o esta fuera de la ley (y tan fuera, querida Infanta). 

En fin, probablemente cualquier lector puede identificar y con más tino, distintos personajes tristemente célebres que dan sabor español a esta canción. Dijo Bismarck "España es el país más fuerte, los españoles llevan siglos intentando destruirlo y no lo han conseguido". Cuanta razón. 





miércoles, 15 de febrero de 2012

Un país maldito.

Desde que España cediese a Francia en el Tratado de Ryswick (1697) el control de la banda septentrional y occidental de La Española, y la nueva Saint Domingue francesa se construyera sobre la base de un férreo sistema esclavista, el pueblo de Haití sufre. Es desde sus primeros pobladores, 300.000 esclavos capturados en África y trasladados en barco en un largo y aterrador viaje, hasta los más de 10 millones de haitianos libres que hoy malviven en la “perla” sin brillo de las Antillas, que el pueblo de Haití padece la maldición de la pobreza.

La pequeña isla fue pionera en el proceso descolonizador y salió victoriosa en la lucha por su independencia, pero desde el año 1804 son muchas las dificultades a las que ha tenido que hacer frente, convirtiéndose en el país más pobre de todo el hemisferio occidental y ocupando, tristemente, el puesto 158 de los 177 países en el Ranking del Desarrollo Humano.

Haití es un país castigado por su historia, vilipendiado por sus líderes. Una república joven e inexperta. Traicionada por los deseos e intereses de unos pocos personajes perversos, sedientos de poder y riqueza. Tras numerosos y cruentos golpes de estado, y traiciones al más puro estilo Fouchéniano, la inestabilidad política parecía superada en 2006, cuando bajo la supervisión de Naciones Unidas (MINUSTAH) se celebraron unas convulsas elecciones que encumbraron como presidente con el 48,76% de los votos, al ingeniero René Préval.

La larga lista de reformas aprobadas por el nuevo ejecutivo gracias a la inversión extranjera, que entonces suponía casi el 40% del presupuesto nacional, auspiciaban el inicio de una nueva era de crecimiento y desarrollo, pero las ilusiones de los haitianos se vieron truncadas apenas cuatro años después de la victoria del partido “Esperanza” en las segundas elecciones libres celebradas en toda su historia.

El 12 de enero de 2010, un terremoto de alta intensidad (6,9 en la escala de Richter), el más dañino y mortífero de los últimos doscientos años, dejó en pocos segundos 300.000 muertos sepultados bajo más de cinco millones de metros cúbicos de escombros. Más de un millón y medio de personas perdió su hogar y se convirtió en refugiado. Se acababa de iniciar la diáspora haitiana, que haría cundir el pánico entre los países receptores, en particular de su vecino dominicano.

La respuesta a la catástrofe de la comunidad internacional fue inmediata. La devastada capital, Puerto Príncipe, recibió en menos de 72 horas alimentos, medicinas y efectivos de numerosas ONGD y Agencias Internacionales. Pronto, EE.UU anunció el envío de 100 millones de dólares, y Venezuela, reaccionó prometiendo la misma cantidad. La Unión europea aprobó el desembolso de 400 millones de Euros (3 millones de procedencia española), y China comprometió 4,2 millones de dólares de su presupuesto nacional.

En marzo de 2010, bajo el lema “Hacia un nuevo futuro en Haití” se celebró una Conferencia de donantes con miras a seguir produciendo resultados tangibles y visibles de reconstrucción. La presión la opinión pública, conmovida por el sufrimiento haitiano, llevó a diversos gobiernos a asumir compromisos económicos inabarcables en tiempos de crisis. En total se comprometieron 4.600 millones de dólares a desembolsar en 18 meses. Pero el 12 de enero de 2012, exactamente 24 meses después del terremoto, OXFAM denunciaba que sólo el 46% de los fondos había llegado a su destino.

El Plan de reconstrucción resaltaba como de vital importancia, la retirada de los miles de metros cúbicos de escombros de colapsaban las calles de Puerto Príncipe y Jacmel. Misión de titanes, todavía hoy incompleta, pues más de dos millones y medio de metros cúbicos de piedras, cemento, metal y cristales permanecen desafiantes como doloroso recuerdo de la tragedia. Especialmente simbólica es la imagen del palacio presidencial en ruinas. Numerosas infraestructuras semiderruidas amenazan a diario la seguridad de los pocos transeúntes y vehículos, que valientemente transitan por las áreas más castigadas.

Otro tema de suma relevancia, consistió en establecer mecanismos para el suministro de agua potable y el tratamiento de residuos sólidos en los campamentos y asentamientos temporales. Pero los esfuerzos acometidos en este término no dieron los resultados esperados, y diez meses después del terremoto se identificaron los primeros casos de cólera. La contaminación fecal de las aguas propago la bacteria Vibrio Cholerae por todo el país. Una epidemia previsible pero preocupante, que todavía hoy contagia una media de 200 personas al día. Sin el correcto tratamiento de los coléricos, un mayor control de las aguas contaminadas (47%) y una campaña de prevención a nivel nacional, el número de muertos, actualmente cifrado en 7.000, podría multiplicarse en pocos meses.

El ambicioso plan para la reconstrucción de Haití preveía, entre muchas otras cosas, la recomposición de un sistema educativo fundamentalmente privado (80%), el aumento de la inversión extranjera, la estimulación del turismo, la creación de empleo y el fortalecimiento institucional. Pero los esfuerzos realizados se muestran insuficientes, así lo ha reconocido el actual presidente de la república, Michel Martelly: Haití avanza a trompicones. Y las cifras, demoledoras, así lo confirman: el 80% de la población vive con menos de 1 dólar al día y al menos la mitad de la población es analfabeta. Sólo ocho de diez millones de haitianos tiene acceso al suministro eléctrico. El 83% no tiene acceso a agua corriente ni al sistema de salud; y tan sólo 200.000 personas de 4,2 millones de población activa tiene un empleo regular.

La maldición sobre Haití parece confirmarse estos días cuando la amenaza de un nuevo terremoto es portada de numerosos periódicos. Haití no levanta cabeza,   el peso de los escombros no se lo permite. Ayudemos a desescombrar, así lo prometimos. Debemos limpiar aunque sepamos que se volverá a ensuciar. La madre naturaleza es cruel. No hay garantías con los malditos. Sólo una certeza: nuestra deuda con Haití es de 2.484 millones de dólares.

Haití existe, aunque tratemos de ignorarlo.

martes, 12 de abril de 2011

Religión y prejuicios.


"Más vale tarde, que nunca", por fin el Tribunal de Estrasburgo ha aprobado una resolución que rechaza la violencia contra los cristianos en el mundo. La condena de los ataques a las minorías cristianas ha llegado poco después de la vergonzosa actuación interpretada por los 27 Ministros de exteriores europeos, incapaces de ponerse de acuerdo a la hora de defender el derecho a la Libertad religiosa. 

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, que tantas veces llena las bocas y engrosa los discursos de los políticos, no es respetada ni de lejos por muchos gobiernos, todos ellos libres suscriptores de la Declaración del 48. El último Informe de Libertad religiosa en el Mundo 2010 (Ayuda a la Iglesia Necesitada) revela que más de 150.000 cristianos son asesinados al año en todo el mundo, y 200.000 son objeto de persecución, a menudo promovida desde el mismo Estado, como es el caso de Sudán, donde el presidente Omar Hassan ordena a sus milicias exterminar a los negros cristianos del Sur.

Por desgracia, Sudán no es una excepción sino la norma. La Comisión sobre Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos, publica anualmente una "Lista de Observación" de aquellos países cuyo comportamiento exige un control cercano debido al grado de violación de la libertad religiosa. En 2009, el Top Ten de los países con más violaciones de este derecho fundamental incluía a Afganistán, Bielorrusia, Egipto, Indonesia, Laos, Rusia, Somalia, Tayikistán, Turquía y Venezuela. A todos ellos deben sumarse muchos otros, en los que no sólo se persigue a los cristianos, sino a todas las minorías religiosas y étnicas. 

En Pakistán, la Ley antiblasfemia, otorga vía libre al gobierno para castigar con penas irreversibles a aquellos ciudadanos que no profesen el Islam. Entre 1986 y 2010 al menos 993 personas han sido acusadas de haber profanado el Corán o difamado al profeta Mahoma. Esta ley favorece la delación entre sus ciudadanos como instrumento de venganza personal, y se ha convertido en la mejor herramienta para eliminar a las minorías "incomodas" mediante la aplicación de la Sharía. 

Resulta alarmante la fobia anticristiana en países como Iraq, Indonesia, Corea del Norte, Vietnam, Laos, Egipto, India, Pakistán, Filipinas o Nigeria, donde en noviembre de 2008 los ataques musulmanes contra las comunidades cristianas dejo un saldo de 500 muertos y 40 iglesias destruidas. En 2010, desde Iraq, Indonesia o Somalia llegaban noticias de numerosos atentados terroristas contra las minorías cristianas. El ataque y destrucción de sus barrios, comercios o lugares de culto ha sido una constante a lo largo del pasado año. La marginación legal de estas minorías es evidente. Como ciudadanos de segunda clase tienen limitada su participación en los espacios públicos y no gozan de ninguna protección jurídica. 

El régimen de impunidad favorece nuevas agresiones y las comunidades cristianas se ven obligadas a huir hacia países vecinos, que si bien no son la panacea en cuanto a derechos y libertades se refiere, por lo menos contemplan un estatus de "tolerancia" más o menos forzada frente a las minorías étnicas y religiosas. Este es el caso de los caldeos iraquíes refugiados en Jordania, que han cruzado en masa sus fronteras ante la nueva ola de atentados en Iraq, como el sucedido en noviembre de 2010, cuando militantes islamistas interrumpieron en la Iglesia Nuestra Señora de la Salvación de Bagdad, acabando con la vida de 44 feligreses, 2 sacerdotes y 7 miembros de las fuerzas de seguridad. 

Pero más vergonzante y pueril resulta la mofa constante contra los "cristianos" que se produce en toda Europa occidental. Prueba de ello, es que el seno del Parlamento europeo no se aprobara la Resolución de condena de los ataques a los cristianos a falta de 5 votos: Irlanda, Portugal, Chipre, Luxemburgo y España. Después de todo, nuestro Congreso de los Diputados, a falta del apoyo de IU, ERC e ICV aprobó una moción de condena de los “brutales” ataques a cristianos en el mundo, instando a los gobiernos a respetar los derechos humanos.

En España, hace unos meses sufrimos un ataque frontal a la libertad religiosa recogida en nuestra denostada constitución, cuando el Gobierno prohibió celebrar misa en la Basílica del Valle de los Caídos para indignación de sus feligreses habituales y de todos aquellos, que aún no siendo “católicos”, viven temerosos ante la pérdida constante de libertad. El laicismo amenaza bajo la mascara de la Memoria histórica, y son muchos los que pretenden reescribir “nuestra” historia, renegando de nuestros orígenes católicos.

En estos días, la manifestación atea convocada para el jueves santo en Madrid, esta levantando ampollas, y la Delegación del Gobierno saca balones fuera para evitar tomar una decisión. A la progresía laicista le divierte la “procesión atea”, sin embargo, a los católicos les retrotrae a un episodio muy amargo de la Historia de España. Que manía tenemos los españoles de provocar haciendo alarde de nuestros “valores” o “creencias” sólo con el objeto de soliviantar a quienes no piensan como nosotros. Por suerte, en España nadie te obliga a cumplir los preceptos de cuaresma, ir a misa en domingo o seguir de rodillas una procesión. Agnósticos y ateos pueden elegir, como pueden elegir los católicos. ¿Con que intención convocas una procesión atea en jueves santo, sino es con el afán de incordiar?

Llegados a este punto, sólo puedo pensar en que ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. (A. Einstein)

viernes, 29 de octubre de 2010

Es tiempo para elegir.

Voy a hablar de asuntos controvertidos. No pido perdón por ello.

Desde hace tiempo,observo estupefacta la impertinente utilización por parte de este gobierno, de manidas artimañas que sólo se explican en el marco de una estrategia para aniquilar al individuo, y elevar como válido el mal llamado pensamiento único. Y digo manidas, porque con algo de memoria histórica o en su defecto y mejor aún, de lectura, descubriremos que estos instrumentos son de sobra conocidos por los europeos del S.XX. También descubriremos aterrados, que jamás respondieron a un buen propósito.

Desde la aprobación de la asignatura “Educación por la Ciudadanía” los españoles somos adoctrinados, inducidos y presionados para pensar y vivir como una camarilla de gobierno ha decidido que hay que hacerlo. Educación por la Ciudadanía no es más que otra herramienta de intrusión de la política en el ámbito de la vida privada. Una cruzada contra el libre pensamiento. Y otra forma de menguar los derechos constitucionales de los padres a decidir sobre la educación “ética” y “moral” de sus hijos.

Pero ya se sabe, no hay cosa que haga tanto daño a una nación como que la gente astuta pase por inteligente. Y en una espiral de disparates, ayer se aprobó una propuesta no de ley que pretende “impulsar protocolos de juegos no sexistas que se implanten y desarrollen en los espacios de juego reglado y no reglado en los colegios públicos y concertados de Educación primaria”.

Traducción: quieren imponer la forma y contenido de los juegos a niños y niñas de 6 a 12 años. Ni el ocio infantil escapa a su codicia reguladora. Para Roberto la Nancy y para Sofía el Geyperman, y si no les gusta que se jodan. ¡Lo siguiente, un sistema de cuotas en segundo de primaria, y en la primara fila deberán sentarse respetando los porcentajes del 60-40!

Todos los grupos políticos, salvo el Partido Popular, mostraron su apoyo a la propuesta. Y es más que probable que a pesar de todo, a pesar de nuestras burlas y reticencias, salga adelante.

Al abrigo de sus “buenas intenciones”, el PSOE rechaza el cuestionamiento de sus políticas y a quienes las critican. Nuestros bienintencionados “representantes” confunden visión con misión, y se olvidan de lo más importante. Sólo están ahí por una única razón, velar por nuestra seguridad jurídica y garantizar nuestra libertad individual. Nada más.

Por desgracia para todos, ambas cosas se tambalean. Es tiempo para elegir. Es tiempo de elegir como queremos que sea el futuro de nuestros hijos.

martes, 5 de octubre de 2010

La Deszapaterización

El pasado día 29S manifesté mi repulsa a Zapatero trabajando. Levantándome más temprano mostré mi aversión a un gobierno chapucero, populista y sectario. Haciendo la compra la tarde del 29S exhibí mi desagrado hacia unos sindicatos corruptos y obsoletos, subsidiarios de un gobierno que ha llevado a España al colapso.

Si, trabaje. Trabaje porque gobierno y sindicatos son lo mismo, porque los “representantes de los trabajadores” no se representan ni a sí mismos. Porque quienes deberían hacer valer mis intereses enmudecieron hace seis años. Porque la huelga general “no pretendía” destituir al peor gobierno que ha sufrido España. Porque los videos del chiquilicuatre me dan vergüenza ajena. Porque a mi economía mileurista no le conviene perder ni un solo día de sueldo. Trabaje por todos aquellos que no pueden. Por esos 4.500.000 millones de parados.

Si, trabaje. Pero no porque crea que el gobierno no merezca una gran huelga. Merece eso y mucho más, merece una cacerolada diaria. Merece una horda enfurecida en la puerta de la Moncloa. Merece el linchamiento verbal. Se ha ganado a pulso el insulto, el aterrador clamor popular.

La sociedad civil, al margen de sus organizaciones políticas y sindicales, tiene el deber moral de organizase para derribar a ZP y su camarilla. Es nuestro derecho (nuestra potestad) derribar a aquellos dirigentes que hayan dejado de representarnos. La soberanía popular es el principio fundamental sobre el que se articula el poder político, la base de todo nuestro sistema. Si nos quedamos quietos, si no hacemos nada, no merecemos este derecho que en virtud de ciudadanos de estado se nos ha concedido.

Sí, trabajemos. Por lo menos los que todavía puedan. Pero al terminar la jornada laboral concentrémonos en las calles y exijamos que se convoquen de inmediato elecciones generales. Recordemos a nuestros líderes que El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla.

Es la hora, que estalle.

martes, 14 de septiembre de 2010

"Muérete tu hoy, que yo me espero a mañana"


La Ley de la Promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, es un fiasco. Ni su enunciado rimbombante, ni las expectativas generadas en torno al colectivo beneficiario (1.125.190 personas, INE 2005), la salva de ser otra ley estrella del gobierno socialista, mal articulada y peor aplicada. Aprobada en los albores de la crisis económica tres años de ejecución han demostrado una absoluta falta de previsión.
La tan aplaudida norma recoge como “excepcional” la prestación económica para cuidadores no profesionales. Se trata normalmente de familiares que han convertido en su profesión, el cuidado de sus padres, hermanos e hijos enfermos. Por lo general, grandes dependientes, que por obvias razones no pueden beneficiarse de la amplia red de servicios propuesta como alternativa.
Acordemos que lo verdaderamente excepcional es que estos cuidadores sean capaces de sostener a sus familias (no imaginen siempre a la clásica hija soltera) con una mísera pensión y grandes dosis de compasión.
Lo llamativo de este asunto es que el estudio de Línea de Base que debería haber establecido una estadística fiable sobre los potenciales beneficiarios, cuantifico a la baja el número de grandes dependientes. En 2006 se previeron 223.457 dependientes graves. Pero en 2009 se contabilizaban 422.520. De 300.000 prestaciones económicas en vigor, 8 de cada 10 se dedican a pagar a familiares “no profesionales”.
Como siempre las cifras vuelven a sobrepasar las previsiones del gobierno. El 7 marzo de 2008 Zapatero declaraba: “España esta en plenas condiciones de llegar al pleno empleo”. Dos años mas tarde 5 millones de parados y subiendo. Otra bravuconada del gobierno, en la línea de lo ocurrido con la ley de la Dependencia. No hay fondos pero tampoco agallas para tomar las decisiones oportunas.
Pero el despropósito no termina aquí. Ante la lentitud del proceso de gestión de solicitudes, el 4 de febrero de 2010 una resolución aprobada por el Consejo territorial del Sistema de autonomía y Atención a la dependencia establecía un plazo máximo de 6 meses entre la fecha de entrada de la solicitud (de ayuda) y la de resolución de reconocimiento de la prestación. Más otros tres meses de margen a las Comunidades autónomas. Un plazo máximo de 9 meses.
Hasta aquí todo bien, a estas alturas podemos asumir, que no comprender que vivimos en un país descentralizado hasta el absurdo. La solicitud en el ayuntamiento pero la tramitación en la CC.AA con el visto bueno del gobierno central. Resultado: 275 días de larga espera.
Pero ¿Qué pasa después? ¿Es inmediata la recepción de la prestación? Desde luego que no. Hay que darle emoción.
Cuando usted recibe la carta de aprobación, la relee una y otra vez, pues los “términos comprensibles y accesibles con información completa y continuada relacionada con su situación de dependencia” le suenan a chino. Tiene un Nivel III, Grado II, con una puntuación de 95,14 puntos. ! Bravo ¡Parece que el nuevo baremo de valoración de la situación de dependencia da resultado. (Resolución del 29 de junio de 2010).
De acuerdo, y ahora que existe consenso sobre la delicada situación de mi madre. ¿Me ayudaran a pagar los pañales? En la carta no hay nada que así lo indique, y creyendo que se trata de un error, llama al servicio de atención al ciudadano. Desde allí le comunican que “en un par de meses recibirá otra carta informándole de la dotación económica asignada, y a partir de entonces, dentro de un plazo de entre 6 y 8 meses recibirá la primera prestación”.
¿Hacemos cuentas? Desde la solicitud hasta la recepción de la primera ayuda han transcurrido casi 2 años. Su madre tiene 97 años. Usted dejo de trabajar hace más de 5 años para cuidarla. Cuando alguien le desvelo las bondades de la ley de dependencia corrió entusiasmado a realizar la solicitud. Dos años después, desearía no haberla conocido nunca.
Incluso, en un frenesí de confianza, algunos “beneficiarios” solicitaron un crédito a la espera de recibir la dotación. Pero mala suerte, otro vuelco del destino. Con el “inesperado” comienzo de la crisis, se elimino la retroactividad de los pagos hasta la fecha de la solicitud. De modo que jamás recuperara un céntimo. Tiene un crédito que no puede pagar. Y su madre fallece un mes más tarde de recibir la primera prestación.
Hagamos un ejercicio de empatía. Imaginen el sentimiento de frustración.
Si esto no les convence, pregunten a las empresas de salud si han visto cumplidas sus expectativas de ingresos y generación de empleo. Pregunten a los CC.AA si son capaces de cofinanciar los servicios ofrecidos por la ley. O a los ayuntamientos, sobrepasados por la gestión de un “marrón” ajeno a sus competencias. Pregunten.
Después atrévanse a enarbolar esta ley como el 4º pilar del Estado de Bienestar. Busquen un porque. Porque un gobierno que se define como “socialista” aprobó una ley de esta trascendencia desde la improvisación. Porque se juega con un colectivo tan sensible y doliente. Porque esta bajeza entre nuestros políticos. Y porque, nosotros, sociedad civil, hemos enmudecido.
Es probable que la respuesta no les guste. Trae a la memoria la idiosincrasia de una de las sociedades más envilecidas de nuestra historia contemporánea. “Muérete tu hoy, que yo me espero a mañana” (Archipiélago Gulaj. Alexander Solzhenitsyn )

jueves, 25 de febrero de 2010

El parecer del Alma

"Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertad de religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual se ejercite en las cosas divinas conforme al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los demás, cuanto los cristianos, conserven la fe y observancia de su secta y religión... que a los cristianos y a todos los demás se conceda libre facultad de seguir la religión que a bien tengan…así pues, hemos promulgado con saludable y rectísimo criterio esta nuestra voluntad, para que a ninguno se niegue en absoluto la licencia de seguir o elegir la observancia y religión cristiana. Antes bien sea lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimare convenirle". Copias de las constituciones imperiales de Constantino y Licinio, traducidas del latín al griego

La noche del 27 de octubre del año 312, Constantino I tuvo una visión “In Hoc signo vinces” que le imperaba a marcar con la señal de la cruz todos los escudos que su ejercito, en esas horas adormecido, utilizaría para protegerse en la batalla que al amanecer se desencadenaría sobre el Puente Milvio. La victoria de Constantino contra Majencio fue explicada por las fuentes contemporáneas en clave religiosa y marcaría un punto de inflexión en el imaginario colectivo cristiano. Fue Constantino el Grande el precursor de la libertad religiosa recogida y preservada en el Edicto de Milán (313) y El Concilio de Nicea (325).

Sin embargo, desde el S.IV han sido muchos los enfrentamientos suscitados en nombre de Dios: la reconquista española, las guerras santas en Oriente Medio, la reforma protestante en Alemania, la guerra de los 80 años en los Países Bajos, la guerra de los 30 años en el Sacro Imperio; en todos ellos se confrontaban diferentes sentimientos religiosos, aparentemente irreconciliables pero curiosamente parecidos.

El tratado de Westfalia (1648) concedió una tregua en un periodo plagado de hostilidades pero los conflictos irredentos entre confesiones mutaron hacia nuevas pugnas, que todavía hoy, cuatro Siglos más tarde, constituyen uno de los principales obstáculos para la reconciliación intercultural y un gravísimo problema de Seguridad.

Samuel Huntington pronosticó un choque inevitable entre civilizaciones antagónicas, advirtiendo que los conceptos de democracia o libre comercio solo habían calado en el ámbito de la cristiandad occidental, y que por tanto, las luchas entre “civilizaciones” se sucederían sine die. Pese a nuestra resistencia inconsciente los datos nos empujan a suscribir los planteamientos de Huntington: en Sudán, los integristas musulmanes llevan 16 años en guerra con los cristianos y los animistas del sur; las diversas facciones chiítas y sunitas han sumido en cruentas guerras a países como Irak o Irán; el conflicto árabe israelí ha provocado miles de victimas; entre tutsis y hutus se cometieron crueles barbaries en base a la discriminación religiosa; los integristas católicos de Irlanda del Norte atemorizaron durante años a las islas británicas. Los ejemplos son numerosos y los daños irreparables.

¿Pero es la defensa de la propia Fe la única y gran responsable de estos cruentos litigios? Por supuesto que no, solo basta con leer sin pretensión los libros sagrados. La religión en sí misma bajo cualquiera de sus formas y denominaciones propugna bondadosos pensamientos y virtuosas acciones. Por contra, como dogma sin base científica, es sensible de interpretaciones que pueden contaminar hasta las más hermosas convicciones. Nadie niega la teoría de la relatividad pero sí las creencias propias y ajenas, enarboladas como arma arrojadiza contra aquellos que entorpecen el logro de sus intereses económicos y políticos.

Aquel que defiende su credo por la fuerza probablemente esconda intereses menos altruistas que nada tengan que ver con la protección de su fe, pues no hay nada más íntimo y privado que la creencia o descreencia, amparada por la libertad individual y el convencimiento de que la elección de una religión y no otra viene muy determinado por las circunstancias vitales de cada uno. Nadie es libre de tener una determinada constitución biopsicológica ni de nacer en un determinado momento histórico o en cierta región, pero si debiéramos ser libres de asumirlo o no en nuestro proyecto biográfico.

En este punto, en la Europa del S.XX el Estado laico se presento como garante y protector de la libertad de conciencia en donde las creencias religiosas no constituyen motivo de desigualdad ante la ley. En España sin embargo, una corriente de laicismo mal entendido ha conducido hacia un relativismo moral que rechaza de plano toda justicia objetiva. En consecuencia, todo aquel que sugiera que hay soluciones más verdaderas que otras será tachado de autoritario. Otra vuelta de tuerca y desde un laicismo desnaturalizado sucumbiremos a la discriminación que pretendíamos evitar.

En una sociedad pluralista las convicciones son diversas, ilimitados los caminos, complejas las preguntas y decepcionantes las respuestas en la búsqueda de la “Verdad”. Solo cabe ser tolerante hacia las elecciones ajenas siempre que sean respetuosas con las propias. Cimentadas sobre un principio tan simple como la reciprocidad, las reglas naturales de convivencia son universales:

“Trata a tus congéneres igual que quisieras ser tratado” Epicuro (341 a.C.)

“Lo que es odioso para ti, no se lo hagas al prójimo” (Proverbio judío)

“Y no te enviamos [¡Oh, Muhammad!] sino como misericordia para los mundos.”(Corán 21:107)

Ala, Jesús o Jehová, son desvirtuados con cada vida apagada en su nombre. Qué sentido tiene creer en nada sobrenatural, quién querrá salvarnos si somos incapaces de confiar en nosotros mismos, si fracasamos, si destruimos nuestra humanidad. La religión no puede ser un arma ni la fe una barrera.

Imperfectos y minúsculos peleamos por erigirnos en válidos poseedores de “la verdad”. Mientras tantoel cosmos sigue girando y pocos quieren saber porque.

“El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir” A. Einstein

lunes, 5 de octubre de 2009

Violadores del Derecho Natural

S.XVII Beccaria Me parece absurdo que las leyes, que son la expresión de la voluntad pública, que detestan y castigan el homicidio, lo cometan ellas mismas y para alejar a los ciudadanos del asesinato, ordenen uno público

Da igual quien lo cometa, como instigador o artífice, sea ejecutor una persona física o jurídica, sea utilizada un arma blanca o la combinación de tres sustancias nocivas, la eliminación premeditada y con ventaja de otro ser humano es y siempre será asesinato.

El malogrado principio de retribución, la ley del talión, que establece un mal equivalente al causado para el delincuente, es un absurdo que cae por su propio peso cuando el violador no es violado sino privado del bien jurídico por excelencia, la vida, como compensación por los daños causados sobre bienes de menor valía. No rige entonces el principio de retribución, solo el abuso y la contradicción de un estado que castiga el asesinato a la vez que lo comete.

El argumento de la disuasión pierde credibilidad cuando las estadísticas resuelven que la existencia de la pena capital no disminuye la tasa de comisión de delitos. El delincuente se muestra convencido de que nunca será sancionado, por lo tanto, la pena máxima no amedrenta ni disuade a quien cree que saldrá impune. ¿Se quiere matar al asesino? O ¿se quieren evitar más asesinatos?

Es una osadía y una irresponsabilidad característica de sociedades no maduras, aplicar condenas irrevocables desde sistemas judiciales plagados de errores donde las posibilidades de equivoco son reconocidas y públicas. En 2003, Peter Limone fue excarcelado en los Estados Unidos al quedar demostrada su inocencia tras 33 años de angustiosa espera en el corredor de la muerte ¿Existe alguna forma de resarcir semejante agravio? No lo creo, pero el resultado pudiera haber sido peor. El muerto no admite disculpas.

Vayamos mas allá, la inyección letal empleada por primera vez en Texas en 1982, se ha presentado en EE.UU. como la panacea para llevar a cabo ejecuciones indoloras remplazando a otros procedimientos calificados de crueles y extremadamente dolorosos; la silla eléctrica, el fusil o la horca, han quedado obsoletos por atentar contra la octava enmienda. Pero ¿es verdaderamente indolora y humanitaria la inyección letal?

Deborah W. Denno presento en el Tribunal Supremo estadounidense un informe donde recogía 22 casos en los que la aplicación de la inyección letal había ocasionado importantes padecimientos al reo, debido generalmente a las dificultades para localizar la vena. Es el caso de Tommy Smith, ejecutado en Indiana en 1996, el reo estuvo consciente durante los 36 minutos que los anestesistas tardaron en encontrar una vena donde inyectar el veneno. ¿Acaso el tormento psicológico no es cruel?

Asimismo, Ralph Baze y Thomas C. Bowling, presentaron un recurso en contra de la inyección letal. Su tesis se fundamenta en que la mala administración del Pentotal Sódico, la primera de las tres inyecciones que debe dejar al condenado inconsciente, puede provocar graves padecimientos al reo. Durante la ejecución el personal cualificado no puede estar presente porque contravendría su juramento hipocrático; en consecuencia, no se corrobora la inconciencia del reo pudiendo provocar una muerte agónica y dolorosa, como sucedió en la ejecución de Josep Clark en diciembre de 2006: durante mas de hora y media mantuvo la consciencia e incluso aviso a los celadores del dolor que sufría.

Sus defensores esgrimen motivos económicos y afirman que los costos de una cadena perpetua son elevadísimos frente al bajo coste de la pena capital. Una falacia desacreditada. En Carolina del Norte la ejecución de un solo preso cuesta aproximadamente 2 millones 160 dólares, frente a los 500-700 mil dólares que supone la cadena perpetua. De cualquier forma es una barbaridad determinar quien vive o muere en clave económica. La vida no tiene precio.

Otra cuestión relevante es como decidir que delitos son o no justificativos de pena capital. En china el fraude fiscal, la malversación de fondos o la corrupción son delitos punibles con pena de muerte. En Irán los adúlteros y homosexuales son lapidados y ahorcados públicamente. En Estados Unidos la violación de un menor puede ser castigada con Pena capital, pero no así si la víctima es mayor de edad.

No sería justo comparar la naturaleza del código penal estadounidense ni las libertades que allí imperan con los países claramente liberticidas, sin embargo, no podemos olvidar que en 1998 el 80% de las ejecuciones se llevaron a cabo en China, EE.UU. e Irán.

Hemos recorrido un largo camino. Atrás queda el penosamente celebre garrote vil o el cortante artefacto que J.I Guillotin propuso en la Asamblea Constituyente y que haría rodar las cabezas de toda la familia real francesa. Pero queda mucho por andar y quizás reste el tramo más dificultoso: la abolición irrevocable de la Pena capital en cualquiera de sus formas. El rechazo absoluto de la violencia institucional como instrumento coercitivo de los pueblos y la garantía del estado de proteger a todos y cada uno de sus ciudadanos. De momento no hemos ganado el pulso, la razón sigue luchando contra las salvajes entrañas.

miércoles, 29 de julio de 2009

Desde Rusia, con temor.

La quinta esencia de las democracias contemporáneas es la libertad de expresión, y son los gobiernos máximos responsables de su salvaguarda como bien muy preciado que ha costado muchos siglos conquistar. 
Huelga decir que en muchos países, el uso efectivo de esta libertad individual puede costarte la vida. Tenemos ejemplos de ello en Irán, Arabia Saudí, China o Corea.
Sin embargo, al egocéntrico ciudadano de la vieja Europa le parece imposible que en su “propio” continente se produzcan descarados ataques contra los derechos humanos más fundamentales.  La cruda realidad es que en los territorios de la antigua Unión Soviética la libertad de expresión está amenazada, al entenderse como un “mal” que hay que perseguir y extirpar.
Lo único que diferencia a unos países de otros es la “delicadeza” o “visibilidad” del método aplicado para eliminar aquellas opiniones más inconvenientes.

La última victima de sus palabras ha sido Natalia Estemirova. Reconocida activista pro Derechos Humanos -Memorial-y valiente periodista, denunció durante años las atrocidades cometidas en Chechenia. El 15 de julio de 2009 fue secuestrada, asesinada y abandonada en un descampado. Natalia, ya había comprobado en sus propias carnes los métodos disuasorios más agresivo: un ligero envenenamiento le impidió cubrir la noticia del asalto a la escuela de Belsan (Osetia del Norte) donde murieron 370 personas, entre ellos 170 niños. De esta forma, Natalia pasa a engrosar una macabra lista de opositores y críticos, víctimas de misteriosos crímenes que jamás llegan a resolverse.
Durante los últimos años, la secuencia de asesinatos recuerda al tenebroso argumento de una novela negra, pero la realidad supera con creces a la ficción y desde que el 7 de octubre de 2006, un personaje sin identificar esperara paciente en la entrada de un apartamento de Moscu para dar muerte a la periodista Anna Poiltkovskaia, las crueles y cobardes ejecuciones de personas que públicamente se oponen a la política chechena del gobierno presidencial son el pan de cada día.
A Poiltkovskaia le sucedió Litvinenco, envenenado en el exilio con Polonio 210 (23 de noviembre de 2006), lo que provocó numerosos titulares e inagotables teorías conspirativas, fomentados por la propia víctima durante sus últimos y agónicos días en un Hospital británico.
Entre 2007 y 2008 varias personas pagaron alto el precio de su libertad: el periodista Imranovich Shurpayen fue estrangulado en su casa el 21 de marzo de 2008; esa misma tarde, el jefe de una compañía de Televisión local daguestaní, Gaji Abashilov, apareció muerto en el interior de su coche carbonizado; poco meses después, en agosto de 2008, el bloggero independiente Mogomed Evloeu fue asesinado por la policía durante su detención.
Los sucesos acaecidos en 2009,  eliminan cualquier atisbo de esperanza democrática. El 19 de enero, Alexander Markelov, abogado y ferviente defensor de los derechos humanos, salía de una conferencia relacionada con un caso de abuso y asesinato de una chica chechena, cuando fue abatido a balazos en plena calle y a plena luz. Su acompañante, la periodista de 25 años Anastasia Baburova se convirtió, tristemente, en víctima colateral al intentar evitar la huida de su asesino.
Los asesinatos registrados en los últimos años son si cabe, más burdos y descarados. Da la sensación de que entre los delincuentes no existe temor alguno a ser capturados, así lo reflejaron los desconsolados padres de Anastasia Baburova en su último comunicado público: ¿Hasta qué punto podía sentirse tranquilo y seguro de su impunidad el asesino si, con total calma, delante de tanta gente, se atrevió a disparar contra Stanislav y contra nuestra hija? Carta de agradecimiento a Amnistía Internacional, julio 2009.
Herencia de las "purgas" de Stalin, el uso del secuestro, la extorsión y el asesinato, continua siendo herramienta política válida, lo provoca una profunda desconfianza en las instituciones del estado. Los ciudadanos rusos han perdido la fe en la justicia, ¿Quién puede asegurar que la absoluta inoperancia de la justicia en la resolución de los crímenes no anime a los delincuentes a cometer nuevos delitos en un clima de total impunidad?
Sólo nos queda apelar a las autoridades rusas para que acaben con este contexto de terrorífica inseguridad. Por suerte, la fuerza de la libertad individual es arrolladora. Ha movilizado en su defensa a generaciones enteras, incluso en momentos de profunda desesperación para la humanidad. Desde la revolución francesa a la revolución rusa, la lucha por la independencia de la India o el levantamiento de los claveles en Portugal, millones de personas han sido silenciadas, pero todas ellas, al igual que Natalia Estemirova, no temieron llevar su pensamiento hasta sus últimas consecuencias. Sus vidas son valiosos testimonios de libertad.







viernes, 10 de julio de 2009

Iran: Is the dream already over?














La brutal represión que, según las fuentes oficiales, se ha cobrado la vida de aproximadamente 20 personas (dato imposible de verificar) y los miles de detenidos no disuadieron a la gran “marea verde” que con un enorme protagonismo de jóvenes, estudiantes y mujeres, ocuparon las calles de Teherán a lo largo de dos semanas enarbolando fotos del líder reformista Hussein Musavi y desafiando a las autoridades ultraconservadoras del régimen.

El guía de la revolución Ali Jamenei y el Presidente de la República Mahmud Ahmadineyad, alarmados por la evolución de las protestas y con el respaldo del Consejo de Guardianes dieron ordenes al ejército regular -Pasdaran- de aplastar lo que cada vez se parecía más a una contrarrevolución de los fundamentos sobre los que Irán se constituyó en República Islámica hace ya 30 años.


Para evitar fisuras y como refuerzo del trabajo de los Pasdaran se dio vía libre a la mal conocida milicia Basij Mostazafan, esta organización paramilitar traducida como “Movilización de los oprimidos” fue creada en 1979 por Jomeini, y tuvo como distinguido instructor al actual presidente Ahmadineyad. Durante la guerra de Irak los Basij se nutrieron de niños de entre 12 y 17 años convertidos en los encargados de limpiar con sus cuerpos los campos de minas, cargados con una llave de plástico al cuello que debía abrir las puertas del paraíso se adentraban temerosos en tierra de nadie para rodar sobre el suelo y morir explosionado por “Ala, la patria y el líder Supremo”. Progresivamente, la milicia fue ampliando su cuerpo con voluntarios de más edad y ya en los levantamientos estudiantiles de 1999 y 2003 demostraron su efectividad como fuerzas de choque progubernamental.


Pero la realidad es que las luchas de poder en Irán no se dirimen en las urnas ni tampoco en sus calles donde la sangre de muchas “Nedas” tiñe las calzadas. La verdadera batalla se libra dentro del reducido círculo de líderes que dirigen el régimen: Ali Jamenei versus Ali Akbar Hachemi Rafsanyani, se enfrentan en lo que parece el asalto definitivo. El actual líder Supremo de la Revolución y máximo defensor de Ahmadineyad mantiene un pulso contra el actual presidente del Consejo de Discernimiento, este apoya abiertamente al líder reformista Musavi (su hija y otros de sus familiares fueron detenidos por participar en las manifestaciones) con todas las herramientas que como la mayor fortuna de Irán (según Forbes) y gracias a su enorme influencia en las estructuras teologales puede ofrecer a la línea reformista.


Queda atrás el tiempo en el que como buenos camaradas trabajaron juntos de la mano del gran Ayatolá Jomeini. Curiosamente a la muerte de este en 1989, fue Hachemi, presidente de la república iraní entre 1989 y 1997 quien promovió el nombramiento de Jomeini como líder Supremo de la Revolución y la figura más poderosa de la República Islámica.


Pero desde que Hachemi perdiera las elecciones frente a Ahmadineyad en 2005 se hicieron más profundas las fisuras dentro del régimen, desde entonces, han emergido posiciones que se oponen a la política ultraconservadora del actual gobierno exigiendo la reforma y revisión de las estructuras que sostienen el estado islámico, además de una política internacional más pragmática y conciliadora, las soterradas amenazas de ataque nuclear contra Israel y Occidente, y el negacionismo del Holocausto “Otra mentira del sionismo” no le ha granjeado muchas amistades.


Con el auto del Consejo de Guardianes tras el recuento de un 10% de los votos, en el que se defiende la limpieza de las elecciones “no hay irregularidades suficientemente graves” se quiere dar por zanjado el asunto. Sin embargo, no parece posible volver a la situación anterior a la celebración de los comicios, algo ha ocurrido en Irán, existe una fractura social que no puede ser ignorada.


La voz de los líderes de la oposición- Musavi, Jatami, Karrubi y Rafsanyani- cada día suena más fuerte, las esperanzas de los iraníes tronan en las redes de Internet- tweeter, Factbook, Hi5- convertidas en los únicos canales de difusión de un mensaje que cada día suena más alto y claro, tomando forma en la conciencia colectiva: “El hombre nace libre, pero en todas partes esta encadenado”. Todo indica que en Irán se han empezado a romper las cadenas. Llaméenlo -irremediable devenir o proceso inevitable- da igual su nombre, no importa.

“The dream is not over”.


http://www.gaceta.es/18-09-2009+miles_opositores_toman_centro_teheran_protestar,noticia_1img,8,8,66631

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/09/18/internacional/1253295933.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/28/internacional/1261982035.html